Fue una mañana cualquiera en un día que marcó mi existencia. Fue un instante en el tiempo tan distante como perfecto, la epifanía de un deseo interno arraigado en lo profundo de mis sentimientos.
Dos personas, dos vidas paralelas con historia, dos corazones, dos suspiros encontrados comulgando al final de un camino recorrido, siempre juntos, tomados de la mano.
Hace años que conservo el recuerdo, la imagen no distorsionada de un mañana con las maletas deshechas, distante, callado, lejano, sincero.

1 comentarios:
Me gusta la idea.
Siempre pasa eso. Me gusta la idea de caminos que se intersectan.
Feliz año nuevo.
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