Me propuse alcanzar el cielo desde la planicie mas baja, me permití soñar despierta entre ilusiones térmicas y antologías románticas. Me despedí del intento para forjarme un puedo y con el tiempo me olvidé de las barreras del miedo.
Atravesé por la senda de un camino desierto, con la creencia viva de que al final se encuentra un prado donde las injusticias y los caprichos no forman parte del diccionario. Quiero combatir los desencantos a base de sonrisas y de abrazos.
Estoy a la mitad del camino y hoy vuelo muy alto porque no encuentro motivos para mirar desde abajo, hoy lo quiero todo, hoy incluso podría dejar mi vida de lado por encontrar un sueño en la mitad de ningún lado…
