La insoportable levedad del ser, título de un libro que no se compara con la sublime sencillez de ser humano, con la hermosa ironía del ciclo de la vida.
Las sonrisas que algunos dejamos atrás, son ahora de otros, el espacio en blanco que alguna vez convertimos en color es ahora un espacio en blanco que hoy dos personas más llenan de color.
Las lagrimas hoy por mí derramadas en algún momento serán evaporadas para regresar mientras un par de enamorados se besan bajo la lluvia.
Las cosas no se crean ni se destruyen, química escolar que nunca aprendí, modus operandi de la vida, que te quita, pero te lo regresa; que aniquila mi alma y al darme la vuelta me regresa la ilusión, las ganas.
miércoles, marzo 30, 2011
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