En la oscuridad es cuando más se aclaran mis pensamientos, cuando la voz en mi cabeza grita en susurros tan bajos que invaden hasta el más profundo rincón de mi ser.
Es a la luz del día cuando me imagino en otro cuerpo, en otro tiempo, en otro espacio, en otro lugar del mundo; y es en la claridad de las sombras cuando me descubro en mi reflejo, en este cuerpo, en este tiempo, en este espacio y en este rincón del mundo que aunque incierto, a diario, llega a ser mi templo.
De momentos varios en mi mente y de uno solo en realidad: el mío, el hoy.
